HISTORIA DE ESTELLA
El primer poblado del que se tiene noticia en Estella es Lizarra (anterior a 1024).
Este poblado estaba asentado en la margen izquierda del río, justamente en la ladera del Puy, alrededor de la iglesia de San Pedro de Lizarra. Sus habitantes eran agricultores y ganaderos y hablaban el euskera
El descubrimiento en el S. IX de los restos del apóstol Santiago hizo que hombres y mujeres de toda Europa, marcharan andando por los caminos hacia Santiago de Compostela. Los peregrinos, en su andadura pasaban cerca de Lizarra, pero por la otra orilla del río.
En el año 1085, en la colina del Puy, ocurrió un acontecimiento muy importante: unos pastores vieron unas estrellas muy brillantes, se acercaron y encontraron la imagen de la Virgen del Puy. El rey de Navarra, Sancho Ramírez, al enterarse de lo ocurrido, vino a Lizarra.
Al llegar observo como por el camino de Santiago, pasaban muchos comerciantes y artesanos, principalmente franceses y judíos. Con el fin de que se pudieran quedar a vivir aquí, y que con su comercio y trabajo enriquecieran estas tierras, el rey creó el burgo de San Martín a lo largo de la Rúa o Camino de Santiago. En él se construyo la iglesia de San Pedro de la Rúa (se le llamó de la Rúa para distinguirla de la de San Pedro de Lizarra).En este burgo se asentaron los franceses. Aparte, los judíos crearon su aljama en la zona llamada Elgacena, y desde allí comenzaron a desarrollar sus habilidades comerciales.
Fue tan masivo el asentamiento de los francos en el burgo de San Martín, que a la primera parroquia de San Pedro se le añadieron dos más: la del Santo Sepulcro y la de San Nicolás en los extremos de la Rua. Estas parroquias, tenían también por lo menos un pequeño hospital, para la asistencia de pobladores y peregrinos. Además, como albergue de peregrinos los francos de San Martín construyeron el santuario de Rocamador, que estaba fuera del recinto amurallado.
Tan grande fue el esplendor de este burgo que el mismo rey de Navarra, se construyó un palacio en San Martín.
En el año 1145, le fue concedida al obispo de Pamplona la sinagoga judía, para que en ella creara una cuarta parroquia: Santa María Jus del Castillo, ya que la población seguía creciendo.
Para que pudieran intercambiarse sus productos los tres asentamientos humanos que existían entonces: navarros en Lizarra,
franceses en San Martín y
judíos en Elgacena...
comenzaron a celebrar semanalmente un mercado, los jueves, en lo que hoy conocemos como el “Mercado viejo”.
Este mercado, dio origen a otro burgo: el burgo de San Miguel, alrededor de la parroquia del mismo nombre. Este burgo fue también de francos.
En el año 1187, el rey Sancho el Sabio fundó el burgo Real o de San Juan, porque la población no dejaba de aumentar. En este burgo, se permitió la vecindad de franceses y navarros, y se construyó una amplia plaza para celebrar los mercados de los jueves.
Un año más tarde, el rey legalizó el nacimiento del barrio de San Salvador del Arenal, al otro lado de San Miguel (donde hoy está el tanatorio S. Agustín).
Estos burgos fueron núcleos independientes y separados por murallas, hasta que el rey Teobaldo II (1266) los unió poniendo un alcalde común a todos ellos. Sin embargo, esta unión se deshizo con Enrique I, y la unificación definitiva no se produciría hasta 1405 con Carlos el Noble.
En el año 1328, se produjo la conocida “matanza de los judíos”. El pueblo de Estella se alió contra los judíos, porque estos, hábiles comerciantes, se iban apoderando de los negocios y riquezas de la gente. Entraron al atardecer en el barrio judío, matando a sus moradores e incendiando sus casas. La judería quedó arrasada.
En 1512, cuando los Reyes Católicos invaden Navarra, el castillo de Zalatambor, que se encontraba en la peña de los castillos, con sus fuertes de Belmechor y Atalaya, no fue desmochado como el resto de los castillos y fortalezas navarras. Había sido una gran fortaleza de los navarros ante Castilla y se resistió hasta que en 1572, cuando era la única fortaleza que quedaba con sus torres en Navarra, fue destruida argumentando que ya no era necesaria porque se iba a construir la ciudadela de Pamplona, como fuerte defensivo contra Francia.
Al ser demolido Zalatambor, sus muros y piedras cayeron sobre la iglesia de San Pedro, destruyendo dos alas del claustro.
Tras la etapa medieval, Estella pasó por un período de estancamiento y retroceso comercial y económico, debido entre otros factores: a la disminución de peregrinos
a la matanza de los judíos, y
a las luchas civiles.
A pesar de esto, la ciudad siguió teniendo gran importancia.
En el s. XIX, se convirtió en una importante plaza con las Guerras Carlistas, hasta el punto de que Carlos VII, la erigió en su capital.
En el s. XX, debido a la industrialización con grandes empresas como SALVAT y AGNI, aumentó la población con gente de la merindad, creándose nuevos barrios alrededor como: Capuchinos,
Camineros,
Bº de la Merced,
Plaza de Toros y
Remontival.
Hoy, en el siglo XXI, la industria tiene importancia pero no tanta, es más importante la VW (Volkswagen) que se encuentra en Pamplona. Por ello, para que no pierda su importancia y sigua atrayendo gente y trabajo, se le está dando mucha importancia a su carácter comercial y turística.